Historias

Dicen que en el Cusco ahora llueve raro

FOTOS HISTORIAS PERU QUECHUAS CULTIVOS CC

(Por Jessica Mota, de la agencia Pública).- Adrián Chipa Takuri es un campesino de la región de Pisac, a 33 kilómetros de Cusco, la capital histórica del Perú, y toma nota con interés sobre cómo en los últimos años cae la lluvia y hace crecer sus patatas. “Ahora llueve raro”, expresa.

“La lluvia disminuye ahora con el cambio climático”. El resultado es un año de buena cosecha, y otro, no. “En 2000 estaba bien. Pero en los últimos años la siembra ha avanzado poco”, dice.

Adrián vive con su esposa, Rosalía, y dos de sus siete niños son demasiado jóvenes para ir a trabajar y vivir en Pisac. Reside en la comunidad de Amaru, en la cima de una de las varias montañas que rodean la zona del Valle Sagrado de los Incas, cerca de la zona turística de Cusco.

Hay 180 miembros de la comunidad que comparten las semillas y se ayudan mutuamente cuando la cosecha de uno u otro no se da bien.

FOTOS HISTORIAS PERU QUECHUAS CULTIVOS CC 3

“Antes, cuando tenía 18 años, el clima era bonito. Llovía lindo. Los vientos eran pocos. El frío se daba por temporada, no era permanente”, prosigue Adrián. “Antes, el sol no quemaba como ahora. “El resultado –describe- son lluvias aisladas y escasas. Duran dos semanas y son muy fuertes. No rinden bien para la siembra”.

Enclavado en el medio de la majestuosa Cordillera de los Andes, Perú es uno de los países afectados por el cambio climático en curso en el planeta. De acuerdo con la

Autoridad Nacional del Agua (ANA) de Perú , en los últimos 30 años, la superficie de los glaciares andinos retrocedió 40%.

En 2014, el país será sede de la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (la COP20), que volverá a tratar de cerrar un acuerdo para limitar la emisión de gases de efecto invernadero en todo el mundo. El Protocolo de Kyoto venció el año pasado, en 2012, y desde entonces no se ha llegado a un nuevo acuerdo global.

Buen cambio, mal cambio

FOTOS HISTORIAS PERU QUECHUAS CULTIVOS CC 2

Adrián y su familia dependen de la venta de frijoles, quinua, cebada, maíz y patatas. No hay máquinas, el trabajo es todo manual. Quién ayuda es el hijo menor, Ernesto, de 12 años. Con lo que rinde la recolección, Ernesto y Adrián pueden reunir unas cuatro bolsas de frijoles. “Hay 80 soles (unos 65 reales o poco más de 30 dólares) por lo que rinde la parcela”, dice el padre.

Pero si el cambio climático afecta a la plantación, un año viene otro débil y fuerte, también beneficia de nuevos frutos . Antes de Adrián y los residentes de otras comunidades no podían sembrar sus tierras el maíz que hoy les da sustento. “En Pampa Llacta, la vecina comunidad antes no crecían el maíz, la cebada el quinua o las habas”. Es un beneficio.

Adriá habla un castellano muy básico y en familia usa siempre el quechua. La radio siempre lo acompaña, en sintonía con el Inti Raymi (nombre del ritual que se celebra el solsticio de invierno en las comunidades andinas) tanto cuando trabaja en la plantación como en casa, mientras su esposa Rosalía cocina. La esposa de Adrián apenas habla castellano.

Allí, en Amaru , la pequeña porción de tierra apta se la dividen entre Adrián, Rosalía, Soledad y Ernesto, con dos vacas, una oveja , dos burros, seis gallinas y un cachorro de gato. Antes de que irrumpiera el maíz, nada estaba dividido. “Era un lugar sólo para dormir con las gallinas y todo”.

Poco a poco las cosas están cambiando. Y otras siguen igual. En la escuela de la comunidad, donde estudian Ernesto, de 12 años, y Soledad, de 14, se enseña en castellano. Pero Ernesto, el hijo menor, prefiere el quechua. “Se entiende mejor”, dice.

Texto completo en portugués aquí

Entre 15.000 y 20.000 personas de 194 países participarán en la Conferencia de las partes de la ONU sobre el Cambio Climático (COP20), que se celebrará en Lima en diciembre de 2014 y en cuya organización se invertirán entre 80 y 100 millones de dólares, informó hoy el Gobierno peruano.

“La COP20 implica un nivel de organización que hasta el momento el Perú no ha tenido”, indicó el ministro peruano de Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal, quien añadió que esta cita es el evento más importante del mundo en el tema ambiental.

Según el ministro, para organizar la COP 20, declarada de interés nacional, Perú tiene previsto invertir entre 80 y 100 millones de dólares.

“Es un eslabón de una cadena de negociación que se inicia en Varsovia, Lima y concluye en París en 2015. En estas tres reuniones se busca conseguir un acuerdo climático vinculante que reemplace al Protocolo de Kioto”, afirmó.

El Protocolo de Kioto, adoptado en 1997 y cuyo periodo se extendió el año pasado hasta 2020, establece un compromiso para la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Pese a su renovación, el Protocolo de Kioto no contó con grandes potencias como Japón, Rusia, Canadá y Nueva Zelanda, ni con Estados Unidos, que nunca llegó a ratificarlo.

Estas ausencias implican que los países que se han comprometido a reducir sus emisiones durante el segundo periodo de Kioto, con los de la Unión Europea, Australia, Noruega y Suiza a la cabeza, generan poco más del 15 % del total de emisiones contaminantes mundiales.

Según Pulgar Vidal, la meta que se busca negociar en Lima tiene “una ambición mayor” a la que se fijó en el Protocolo de Kioto.

Texto original aquí

Tags: , , , , , , , , , ,

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Twitter widget by Rimon Habib - BuddyPress Expert Developer