Extremos

El clima, la nueva industria del juicio

CC JUICIOS COSTOS

El cambio climático ya no es una amenaza lejana. Los científicos han corroborado los nexos del cambio climático con la sequía en Texas y Australia, el calor extremo en Europa, Rusia, Japón y Corea, y las inundaciones por las marejadas del Huracán Sandy en Estados Unidos y , en 2013, del tifón Haiyan en Filipinas (foto: marcha en Nueva York / Mel Evans, AP).

El cambio climático ya está causando alrededor de 600 mil millones de dólares en daños al año. En Canadá, la Mesa Nacional sobre el Medio Ambiente y la Economía estima que el cambio climático tendrá un costo de 5 mil millones de dólares canadienses anuales para 2020.

Las compañías de petróleo y de gas de Canadá pronto podrían encontrarse involucradas, al menos por una parte de los daños. Porque el el cambio climático tiene su costo y ya se abrió el debate global sobre quién tiene que pagar por ello.

El Nobel de la Paz Desmond Tutu llamó recientemente a los líderes mundiales a hacerse responsables de los daños climáticos. “Apenas 90 corporaciones -las llamadas mayores emisoras de carbono- son responsables por el 63 por ciento de las emisiones de CO2 desde la revolución industrial”, dijo Tutu. “Es el momento de cambiar el incentivo de ganancias para exigir responsabilidades legales por prácticas ambientales insostenibles”, afirmó.

Hasta ahora, la industria de los combustibles fósiles se ha opuesto con éxito a los litigios por daños climáticos, planteados en Estados Unidos por las víctimas de huracanes y del aumento del nivel del mar.

Pero en las nuevas áreas de litigio a menudo se falla al principio; en los 80, las tabacaleras se jactaban de que “nunca se ha perdido un caso ante un consumidor: no llegaron a los estrados y no esperen que eso cambie”. Como bien sabe la industria del tabaco, los cambios en la interpretación y aplicación de las leyes a veces ocurre muy rápidamente.

Y no son los litigios en Estados Unidos o Canadá lo único que debería preocupar a la industria de los combustibles fósiles. Es cada vez más probable que las compañías sean demandadas por las víctimas del cambio climático en el extranjero, en países con muy diferentes sistemas jurídicos. Allí, podrían enfrentar demandas sobre la base de los derechos constitucionales del medio ambiente, la responsabilidad objetiva por daños u otros principios jurídicos inexistentes en la legislación canadiense.

CC ARTICO DESHIELO PETRÓLEO 2 DIBUJO

Una vez que un tribunal extranjero ha ordenado a una empresa canadiense que pague por los daños climáticos, esa orden se convierte en un pasivo para la compañía, exigible ante los tribunales canadienses. Chevron afronta acciones judiciales en Canadá, Estados Unidos y Brasil por 9,5 millones de dólares, dictada por la Corte Suprema de Ecuador por la contaminación causada por los vertidos de petróleo.

Por otra parte, nuevas leyes podrían introducirse para facilitar litigios climáticos. Cuando las provincias canadienses encontraron impedimentos a su capacidad de demandar las compañías de tabaco para los gastos de salud pública, eliminaron esos impedimentos por la aprobación de nuevas leyes. No es difícil imaginar que los países afectados por el cambio climático promulguen nuevas leyes para determinar la responsabilidad de los productores de gas de efecto invernadero.

Cinco empresas que cotizan en la Bolsa de Valores de Toronto se encuentran entre las “grandes de carbono”. Encana, Suncor, Canadian Natural Resources, Talisman, y Husky son colectivamente responsables por unos 2.400 millones anuales de los daños climáticos globales.

Los canadienses son muy favorables a la consigna “el que contamina paga”, la idea de que los que causan la contaminación debe pagar por el daño. Pero debido a que el cambio climático ha parecido muy lejano, ha habido relativamente poca discusión sobre quién debe pagar.

Se ha supuesto -de parte de la industria, los políticos, e incluso algunos activistas del medio ambiente- que las compañías de petróleo y gas pueden seguir produciendo con impunidad, por lo menos hasta que se alcance un acuerdo sobre el clima global.

Pero el aumento de los costos climáticos no pueden ser afrontado solamente de los contribuyentes y por los que sufren las consecuencias del cambio climático. Creemos que una nueva conciencia global de las responsabilidades morales y legales de las Grandes Ligas de carbono dará lugar a una ola de litigios climático. Las demandas en el exterior -con indemnizaciones que son potencialmente exigibles en Canadá – serán difíciles y costosas de defender.

Por Andrew Gage y Michael ByersAndrew Gage es abogado y jefe del programa de Cambio Climático en Derecho Ambiental de la Costa Oeste. Michael Byers es titular de la Cátedra de Investigación de política global y Derecho Internacional en la Universidad de Columbia Británica.

Versión original publicada en The Globe and Mail aquí  

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