Cambio Climático

El zika, sombrío aviso del calentamiento global

zika

(Por Bill McKibben, de 350.org).– He pasado gran parte de mi vida contando las tragedias derivadas del calentamiento global: inundaciones, sequías y tormentas, malas cosechas y  migraciones forzadas. Pero nada parece más horrible que las noticias que llegan desde Sudamérica sobre la epidemia del Zika.

Contagiado por los mosquitos y esparcido inexorablemente según el clima se calienta, el Zika causa síntomas gripales leves. Pero las mujeres embarazadas picadas por el mosquito son susceptibles de dar a luz a bebés con microcefalia.

Brasil registró el año pasado 4.000 casos de esta microcefalia. Las autoridades de Brasil, Colombia, Jamaica, El Salvador y Venezuela ya instan a las mujeres a evitar el embarazo.

Piénsenlo. Las mujeres deben evitar la más esencial y hermosa de las tareas humanas. Es impensable. O más bien, parece sacado de una historia de ciencia ficción, la síntesis de un futuro distópico.

“Se recomienda que las mujeres pospongan -en lo posible- la decisión de quedar embarazadas hasta que el país pueda salir de la fase de la epidemia del virus Zika”, dijeron las autoridades de salud de Colombia. Los residentes en zonas de baja altitud deben subir lo más alto posible, fuera de la gama fácil de mosquitos.

Obviamente hay que extender toda la ayuda posible en América, con equipos de fumigación y equipos médicos que pueden ayudar. Pero también tenemos que enfrentar el hecho de que llevar la ecología del planeta al límite se ha vuelto peligroso en formas novedosas.

Los acuerdos climáticos de París ya parecen anticuados y tímidos frente a estas noticias. Estamos en una situación de emergencia, una que muestra cada semana una cara distinta de calamidad.

Una civilización den la que uno no puede tener un bebé con seguridad es apenas una civilización.

Texto original aquí

LA GENÉTICA APUNTA AL ORIGEN POLINÉSICO DEL VIRUS ZIKA

(Por Miguel Ángel Criado, Materia-El País).- Investigadores del Instituto Pasteur de Guayana han secuenciado el genoma completo del virus zika. Según su análisis genético, el patógeno que se está extendiendo por toda América está emparentado con el virus que castigó varias islas del Pacífico en 2013 y 2014. Al año siguiente, aparecieron los primeros casos en Brasil.

Con más de un millón de afectados en menos de un año, los efectos del virus zika no suelen ser severos y no van más allá de una erupción en la cara (exantema) y algo de fiebre. A veces coincide con la aparición de un trastorno autoinmune, el síndrome de Guillain-Barré. En raras ocasiones, este arbovirus (es decir, que usa artrópodos como vector de transmisión) puede provocar la muerte, aunque casi siempre como causa concomitante. Pero lo que aterra del virus zika es que parece cebarse con los no nacidos.

Aún no se ha establecido un nexo causal entre el virus y la microcefalia en recién nacidos que se está dando en la actual epidemia, pero está lejos de ser una coincidencia. En Brasil, por ejemplo, se produjeron entre 150 y 200 casos entre 2010 y 2014, según cifras del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés). En 2015, fueron  3.893 casos. En muchos de ellos, además, los pequeños presentaban graves lesiones en los ojos.

“¿Estos defectos son provocados solo por el virus zika, la propagación conjunta con otros agentes infecciosos o por otros factores? Necesitamos poner en marcha proyectos de investigación multidisciplinares para despejar estas incógnitas”, dice en una nota la responsable del laboratorio de virología del Instituto Pasteur en Guayana, centro de referencia en arbovirus, Dominique Rousset.

Rousset y sus colegas ya han dado el primer paso secuenciando el genoma del virus. A finales del año pasado, las autoridades sanitarias de la vecina Surinam empezaron a detectar los primeros casos de zika y pidieron ayuda al Instituto Pasteur. A su laboratorio llegaron muestras de cuatro casos que, tras descartar que se tratara de dengue o chikunguña, dieron positivo por este arbovirus, también transmitido por el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti) y en menor medida por el Aedes albopictus, más conocido como mosquito tigre.

De una de las muestras, los investigadores pudieron secuenciar el genoma completo. De las otras tres, obtuvieron información genética de una proteína presente en la envoltura vírica, la capa exterior que protege al virus y que toma prestada de las células que infecta. Con toda esos datos, los científicos pudieron crear un árbol filogenético de la cepa que está castigando las tierras americanas.

Los resultados, publicados en la revista The Lancet, señalan que el zika americano no pertenece al linaje africano (continente donde se descubrió el virus a mediados del siglo pasado) sino al asiático, de más reciente aparición. De hecho el análisis de su genoma muestra una homología del 99,7% con la cepa responsable del brote en la polinesia francesa en 2013.

Un vistazo al árbol filogenético con un mapa del mundo en la mano invita a dibujar la ruta que ha seguido el virus zika o, mejor dicho, sus vectores, los mosquitos. El origen del genotipo asiático se remonta a 1966, con los primeros casos en Malasia. Pero la cepa americana actual está muy emparentada con la que apareció en la isla de Yap, en las Carolinas, en 2007. Desde le tocó el turno a Tailandia y Camboya. Más tarde, y casi saltando de isla en isla, el virus zika alcanzó las Islas Salomón, Vanuatu, las Islas Cook y la Polinesia francesa, hasta llegar a la isla de Pascua. Los siguientes casos ya se dieron en el continente americano.

Tags: , , , , , , ,

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Twitter widget by Rimon Habib - BuddyPress Expert Developer