Meteorólogos

La obsesión de saber dónde, cómo y cuánto lloverá

METEORÓLOGOS LLUVIAS GRAN BRETAÑA AVIÓN FAAM BAe 146

Los científicos se devanan la cabeza por develar el terrible secreto de las tormentas que arrasan vidas y haciendas. Expertos británicos se trepan a un avión para descubrirlo en el corazón de las nubes. El proceso que lleva hasta las gotas de lluvia es conocido en lo básico hace tiempo, pero tiene una microfísica todavía por descubrir. Si es necesario, haciendo un turbulento vuelo sobre Inglaterra.

La pregunta que la mayoría de la gente tiene ante la amenaza de tormentas y de más inundaciones es la misma que los científicos encuentran tan difícil de responder: ¿cuán terribles van a ser?

La verdad es que la ciencia de entender por qué la lluvia cae, dónde y cuándo, y después cómo penetra en el suelo o se derrama en las calles, es extremadamente difícil.

Y Gran Bretaña, siendo una isla como es, ubicada entre el Océano Atlántico y la masa continental de Europa, y atrapada en una auténtica pugna entre el aire marítimo templado y las ráfagas heladas del Ártico, tiene el clima menos predecible de todos.

Así que, como la Oficina Meteorológica nos dice lo que ya suponíamos, que 2012 fue uno de los cinco años más lluviosos en los registros históricos, hay en marcha un gran esfuerzo para mejorar el pronóstico.

Eso podría hacer la diferencia entre inundaciones contenidas y aquéllas que arruinan hogares y vidas.

Una de estas iniciativas es la investigación que involucra a grupos de científicos que le hacen frente a las turbulencias atravesando el corazón de las propias tormentas, la única manera de medir lo que está sucediendo allí dentro.

Texto original aquí


METEORÓLOGOS LLUVIAS GRAN BRETAÑA AUXILIO

Los científicos volaron a través del corazón de un sistema de clima turbulento, en un intento de descubrir las causas de las lluvias intensas.

Un vuelo de la investigación, en el sudoeste de Inglaterra, reunió detalles vitales sobre las temperaturas y los movimientos de agua dentro de una serie de nubes. La misión, que ocupó a los científicos durante semanas en condiciones de humedad, debería contribuir a mejorar el pronóstico de las tormentas e inundaciones.

El vuelo atravesado un frente cálido que se movía a través del English Channel hacia la costa de Cornualles. En un frente cálido, una masa de aire relativamente caliente empuja hacia un bloque de aire más frío y es forzada a fluir a lo largo de ella. La acción de aire caliente que se eleva rápidamente a través de la atmósfera es generalmente un disparador para precipitaciones sostenidas y a veces violentas.

Los mecanismos fundamentales de esa actividad se conocen desde hace décadas, pero su llamada “microfísica” es apenas conocida. A menudo, los efectos más devastadores del clima extremo provienen, justamente, de características relativamente pequeñas que ganan fuerza dentro de un sistema mayor.

(…) El jefe científico del proyecto, el profesor Geraint Vaughan, de la Universidad de Manchester, ha explicado que entrar en un sistema meteorológico es la única manera de recoger los hechos clave.

“Hemos estado haciendo vuelos durante los últimos seis meses para estudiar las tormentas de este tipo, y lo que estamos tratando de hacer es concentrarnos en los procesos de pequeña escala que hasta ahora no se captan adecuadamente en modelos meteorológicos de predicción”.

(…) “Los instrumentos que llevamos nos dan detalles de las gotas de agua y de las partículas de hielo que no se pueden obtener de otra manera y que son muy importantes para entender la forma en que se desarrolla una tormenta se desarrolla”, explicó Vaughan.

Si es tan difícil pronosticar el curso exacto de los acontecimientos de una tormenta, es porque “tiene que ocurrir una larga cadena de cosas desde la gran escala de los sistemas meteorológicos grandes que se ven en las imágenes de satélite hasta los frentes que terminamos viendo el día en que ocurre, además de todo el camino que lleva a la formación de las gotas de lluvia. Hay una larga cadena de procesos en eso y los detalles son muy sutiles”, afirmó.

Texto original aquí

METEORÓLOGOS LLUVIAS GRAN BRETAÑA ALAN BLYTH

Existe un británico que, después de meses viviendo bajo nubarrones, se ha puesto de mal humor porque en julio de 2013 ha salido el sol. Es Alan Blyth, profesor de ciencias atmosféricas de la Universidad de Leeds, describe esmateria.com.

Mientras millones de sus compatriotas escapan del país en busca del sol de las playas del sur de Europa, el plan de Blyth para las próximas semanas es meterse en un avión y viajar al interior de las tormentas de verano, allí donde las masas de aire se retuercen a una endiablada velocidad de 16 metros por segundo.

Las nubes son, básicamente, vapor de agua condensado sobre minúsculas partículas de polvo, sal marina y contaminación. Blyth y sus colegas saben que en su interior se forman partículas de hielo, que al derretirse de golpe pueden generar peligrosas lluvias torrenciales.

Sin embargo, sorprendentemente a estas alturas, los científicos no saben exactamente cómo nacen las partículas de hielo dentro de una nube ni cómo ese hielo se transforma de repente en un diluvio.

El equipo de Blyth va a intentar este verano tapar ese agujero en el conocimiento para mejorar las predicciones meteorológicas. Hay vidas y mucho dinero en juego.

En 2007, en lo que algunos medios de comunicación denominaron “el Katrina británico”, las lluvias torrenciales mataron a 13 personas en Reino Unido. Unas 50.000 casas fueron afectadas por las inundaciones. La factura alcanzó los 3.700 millones de euros, según la Agencia de Medio Ambiente de Reino Unido, que pidió más investigación para minimizar el riesgo de inundación.

Cazadores de nubes

METEORÓLOGOS LLUVIAS GRAN BRETAÑA INUNDACIONES EN UPTON UPON SEVERN 2007

Seis años después, durante estos meses de julio y agosto, el grupo de Blyth subirá a bordo de un avión que, pese a ir a una velocidad de 320 kilómetros por hora, es capaz de analizar si una partícula más pequeña que un grano de arroz es sólida o líquida (en la imagen superior, Upton upon Severn, Gran Bretaña, bajo agua en 2007).

Sus hallazgos, señalan los investigadores, permitirán mejorar uno de los modelos predictivos del servicio meteorológico británico, capaz de alertar de posibles episodios de tiempo peligroso en zonas de sólo 1,5 kilómetros cuadrados. La gran pregunta ahora es: ¿cuánta lluvia va a soltar una nube?

El proyecto, bautizado COPE (acrónimo en inglés de Experimento de Precipitación Convectiva), peinará el suroeste de Inglaterra con el avión británico FAAM BAe 146, de última generación, y con el King Air de la Universidad de Wyoming (EEUU), “el abuelo de los aviones de física de las nubes”, en palabras de los investigadores.

Un tercer avión tomará muestras del aire debajo de las nubes. Desde el suelo, un radar escrutará los cielos. El objetivo es encontrar los primeros cristales de hielo minúsculos que se forman en una nube repleta de gotas de agua.

“La velocidad de exploración del radar en tierra y la combinación de los instrumentos de la aeronave hacen que este proyecto sea bastante único”, explica Blyth.

Por primera vez con tan alto nivel de precisión, asegura su equipo en la revista Planet Earth, los científicos podrán estudiar la formación y el crecimiento de las partículas que producen la lluvia, a la vez que investigan los movimientos de aire dentro y alrededor de una nube.

De momento, su único vuelo tuvo lugar el 18 de julio, como explica el meteorólogo Colin Tully en el blog del proyecto. Desde entonces, los científicos han sufrido el buen tiempo del suroeste de Inglaterra, a la espera de ver formarse en el cielo un cumulonimbo, un tipo de nube que suele producir lluvias intensas y tormentas eléctricas.

Texto original de esmateria.com aquí

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