Extremos

La tormenta “Nemo”, el lado caliente de la nieve

TORMENTA NEMO HIELO 2013

Cuando la Costa Este de Estados Unidos se recuperaba del huracán “Sandy”, pasó de visita la gran tormenta de nieve “Nemo”, un fenómeno extremo de frío por el cual los expertos sugieren prestar atención… al calor.

Joseph Romm, editor del blog Climate Progress, preguntó al profesor Kevin Trenberth, jefe de la Sección de Análisis del Clima del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica de Estados Unidos, si el cambio climático tuvo alguna relación con la tormenta invernal Nemo, que castigó a la Costa Este norteamericana a comienzos de febrero con una fuerza inédita en varias décadas.

Trenberth comentó:

. Ha sido es una situación perfecta para que se dé una gran tormenta, con la combinación de dos partes: una perturbación de la región del Golfo con mucha humedad y un frente frío desde el Oeste.

. Los ingredientes para una gran tormenta de nieve incluyen temperaturas apenas bajo cero. En otras épocas, las temperaturas en esta época del año habrían sido muy por debajo de cero, pero la capacidad para retener la humedad en la atmósfera ha disminuido 7% por grado C, por lo que en el pasado hubiera habido una tormenta de nieve, sí, pero no de estas magnitudes.

. El flujo de humedad hacia la tormenta también es importante y se ve reforzado por el aumento de las temperaturas normales de la superficie del mar (TSM). Estos son superiores en aproximadamente 1 º C que lo normal (antes de 1980) debido al calentamiento global, de manera que añade alrededor de 10% a la posibilidad de una gran nevada.

. Todas las tormentas y “fenómenos” son únicos. Siempre tienen ingredientes únicos. Así que es difícil, si no imposible, considerarlas como algo aparte, porque cualquier elemento que falte en ella la volvería una tormenta diferente. Así es que atribuir el fenómeno a un factor no está bien planteado. En cambio, vale buscar el entorno en el que la tormenta ocurre y cómo ha impuesto condiciones más cálidas y húmedas sobre los océanos.

Como un jugador de béisbol que recurre a los esteroides , nuestro sistema climático está batiendo récords a un ritmo antinatural. Como con el beisbolista y los esteroides, es equivocado preguntar si el home run que ha anotado es “causado” por los esteroides.

Como ya escribió Trenberth en su análisis de lectura obligada “Cómo relacionar los fenómenos extremos con el Cambio Climático” (EN Tiempo Inestable, VER CAMBIO), “la respuesta” a la pregunta que tantas veces se le preguntó es, simplemente, que se trata de la pregunta equivocada. En realidad, todos los eventos climáticos se ven afectados por el cambio climático debido a que el ambiente en que se producen es ahora más cálido y más húmedo de lo que solía ser.

Sobre la influencia del aumento en las temperaturas de la superficie del mar (TSM), Andrew Freedman, de Climate Central, explica que al igual que ocurrió con el huracán Sandy, a fines de octubre de 2012, las TSM se han elevado un par de grados centígrados por encima del promedio en la Costa Este norteamericana, lo cual según los científicos puede reflejar tanto la variabilidad natural del clima como los efectos del calentamiento global provocado por la actividad humana.

La presencia de aguas inusualmente calientes podrían ayudar en el desarrollo rápido del sistema de una tormenta e infundir más humedad, lo que aumenta a su vez los totales de las nevadas.

Las fuertes precipitaciones en el Noreste estadounidense, incluyendo la lluvia y las tormentas de nieve, han ido en aumento en las últimas décadas, en una tendencia reportes oficiales vinculan con cambios climáticos provocados por el hombre a nivel global. A medida que el mundo se ha calentado, se ha añadido más humedad a la atmósfera, dando a las tormentas energía adicional y provocando fenómenos extremos de precipitación en muchos lugares.

NEMO AUMENTO TEMPERATURAS MAR 2013

Gráfico: Wunderground/NOAA por CC.

La segunda anotación de Trenberth es muy importante: los inviernos más cálidos de lo normal favorecen las tormentas de nieve.

La distribución temporal de las tormentas de nieve en Estados Unidos mostraron grandes fluctuaciones entre 1901 y el 2000. Las tendencias al alza ocurrieron en la parte superior del Medio Oeste, Este y Noreste, y la tendencia nacional para 1901-2000 fue en aumento.

La evaluación de las condiciones de temperatura de enero-febrero mostró una vez más que la mayor parte de Estados Unidos tenía entre el 71% y el 80% de sus tormentas de nieve en años más cálidos de lo normal. Así, un futuro con inviernos más húmedos y cálidos, que es lo que se espera, traerá más tormentas de nieve que en el lapso 1901-2000.

En este contexto, no es de extrañar que un estudio de 2012 haya determinado que las nevadas e inundaciones extremas sean cada vez más frecuentes y más graves .
Freedman señala que para todo el Hemisferio Norte en su conjunto las tormentas de invierno se han vuelto más comunes e intensas en los últimos 50 años, según estudios de impacto climáticos oficiales norteamericanos.

También se han observado cambios en la circulación del aire del invierno en el Hemisferio Norte, posiblemente debidos con la pérdida de hielo marino del Ártico, y que se han relacionado con grandes oscilaciones en las nevadas estacionales de un invierno a otro en el Noreste.

FRIO INVIERNOS EEUU HISTÓRICO GRÁFICO

El otro gran impacto del calentamiento global sobre la destructividad de súper tormentas como Nemo (y Sandy) es el nivel del mar.

El aumento del nivel del mar debido al calentamiento de los océanos y de las capas de hielo fundibles multiplican la posibilidad de que las tormentas causen inundaciones costeras. De acuerdo con el informe estadounidense de Evaluación Nacional del Clima de enero de 2013, aun cuando no hubiera cambios en las tormentas, las actuales posibilidades de que fenómeno provoque inundaciones costeras en el Noreste, de 1 en 10 años, podrían ser de 3 en 10 años para 2100 debido a los niveles crecientes del mar.

Según la investigación realizada por científicos de la organización Climate Central , la tendencia de aumento del nivel del mar en el puerto de Boston desde 1959 hasta 2008 ha sido de 2,31 milímetros por año, ligeramente inferior a la media mundial durante el mismo período. En los últimos 50 años, el nivel del agua ha aumentado en alrededor de 4,5 pulgadas (11,43 cm) en ese lugar, aunque ha aumentado mucho más en otros lugares a lo largo de la costa noreste.

En la isla de Nantucket, donde se previeron inundaciones costeras durante Nemo, con vientos huracanados, el nivel del mar ha aumentado en cerca de la mitad de un pie (15 cm) durante los últimos 50 años.

Texto completo aquí: http://theenergycollective.com/josephromm/184206/historic-blizzard-climate-change

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