Cambio Climático

Ola polar en EEUU… ¿y el calentamiento?

CC VORTICE POLAR ENERO 2014 EEUU AP

¿Tiene algo que ver, o no, el cambio climático con la cruda tormenta de invierno que azota todo América del Norte? Nueva York batió un récord de frío de 118 años, pero esta ola no rompió ningún registro histórico.

Aquí, proponemos distintos puntos de vista -incluso el del asesor científico de la Casa Blanca- sobre la relación que puede establecerse entre el calentamiento global y la tremenda ola de frío polar que recorrió varios días desde Alaska a México, pasando por Canadá y Estados Unidos.

Además, una sencilla explicación de los amigos de la Revista de Aficionados a la Meteorología (RAM) sobre este fenómeno de oscilación ártica y el juego de las corrientes en chorro que intervienen. (foto AP).

El aire frío que entra empujando en el centro de América del Norte es de una duración y magnitud rara vez vista, y a pesar de la campaña en contra por las redes sociales del magnate Donald Trump y otros negadores del cambio climático, el calentamiento global está contribuyendo probablemente a este frío récord, al contrario de lo que la intuición pueda dictar.

El factor clave es un mecanismo de retroalimentación del cambio climático conocido como amplificación ártica. Veamos una rápida explicación especialmente útil para los menos informados.

La nieve y el hielo están desapareciendo de la región del Ártico a un ritmo sin precedentes, dejando tras de sí aguas abiertas relativamente más cálidas mucho menos reflectantes a la luz solar que el hielo. 
Eso, entre otros factores, es lo que está causando que la región polar norte del planeta se caliente a una tasa más rápida que el resto del Hemisferio Norte. El calentamiento describe una tendencia global hacia temperaturas más cálidas, sin excluir ocasionales fríos extremos.
EXTREMOS FRÍO EEUU CORRIENTE EN CHORRO

La diferencia de temperatura entre el Ártico y las latitudes medias del planeta administra la corriente en chorro a grandes alturas o jet air (que, a su vez, administran la mayoría de los patrones climáticos de Estados Unidos. 
Cuando esa diferencia de temperatura disminuye los vientos de la corriente en chorro se ralentizan.
La teoría predice que la atmósfera de una corriente en chorro lenta produce oscilaciones u ondulaciones y patrones climáticos más lentos, a su vez, produciendo condiciones meteorológicas extremas más frecuentes.
Pues bien, eso es exactamente lo que se está viendo en los últimos años. El inesperado giro a la izquierda adentrándose en las costas de New Jersey que dio el huracán “Sandy” en 2012 fue un ejemplo de patrón de bloqueo de una corriente en chorro extremadamente anómala.
Cuando estos patrones de la corriente en chorro excepcionalmente onduladas, cuyas curvas se adentran más al sur de Estados Unidos que lo habitual, ocurren a mediados de invierno se montan las condiciones para que el aire frío sea aspirado desde abajo en el mapa norteamericano. Eso está sucediendo ahora en el país, y de manera espectacular.
Por Eric Holthaus.
Texto original aquí

El evento de “vórtice polar”
(arriba, imagen de la Nasa) de esta semana fue innegablemente frío, con temperaturas de 28 a 40°C inferior a la media. Es justo decir que fue la ola de frío más intensa desde 1996. Pero palidece en comparación con irrupciones anteriores de aire frío.

Jeff Masters, en su post del blog Wunderground, lo explica con sencillez:

“Aunque fue notoria la ola de frío de esta semana -trayendo consigo el aire más frío desde 1996 o 1994 en gran parte del país- no logró establecer récords mensuales de temperturas mínimas en aeropuertos y estaciones de observación cooperativa supervisadas por el Centro de Datos Climáticos de la Administración Nacional Océanica y de la Atmósfera (NOAA)”.

Y es así: este frío relacionado con el vórtice polar de enero de 2014 no estableció un sólo registro récord de todos los tiempos en ninguna ciudad. En Washington, cayó a -21°C. Nuestro mínimo de todos los tiempos fue un, aparentemente, intocable -26°C,  el 11 de febrero de 1899 (medido en el cruce de las calles 24 y M.

Justamente, la naturaleza regular de esta ola de frío pone de relieve aún más la estupidez de los argumentos que desmienten el calentamiento global. Las olas de frío extremo se han vuelto menos frecuentes y menos severos con el tiempo.

Una observación del historiador del clima Christopher Burt refuerza este punto:

“Antes de 1996, las olas de frío de de esta intensidad se produjeron cada 5-10 años. En el siglo 19, se produjeron cada año o dos (desde 1835)”.

Las tendencias de los fríos extremos también ponen de relieve la estupidez de los argumentos de que el calentamiento global empeora las olas de frío.

Texto original aquí

EXTREMOS FRÍO EEUU CLIMATE PROGRESS

Si el cambio climático es real, entonces ¿cómo llegó tanto frío?

La pregunta se basa en un error extendido sobre cómo el tiempo frío se mueve a través del planeta, dijo Greg Laden, un bioantropólogo que escribe para el National Geographic. Según Laden, estas temperaturas récord indican a muchos que el aire frío del Ártico se está expandiendo yenvolviendo otros países. De ser cierto, sería un argumento perfecto para una teoría de “enfriamiento global”. El frío del Ártico está aumentando.

Laden pregunta: ”¿Cómo puede suceder algo así con calentamiento global?”. La respuesta, dice, es que el aire ártico que normalmente se encuentra en la parte superior de nuestro planeta está “haciendoo una excursión” al sur por un par de días, dejando el Polo Norte “relativamente cálido” y al Estados Unidos templado, no tan templado. “Vuelve a casa, Ártico. Estás borracho”, tituló su explicación.

“El Vórtice Polar, un enorme sistema de movimiento de remolinos de aire que normalmente contiene el aire frío polar, ha cambiado y no está asentado a la derecha en el polo como lo hace normalmente”, explica Laden .

“No estamos viendo una expansión de frío, una edad de hielo o un fenómeno que contradice el calentamiento global. Estamos viendo el aire polar frío habitual dando un paseo. Por lo tanto, este tiempo frío no desmiente el calentamiento global “.

De hecho, algunos científicos han teorizado que la afluencia de frío extremo es, en realidad, impulsada por los efectos del cambio climático. Jennifer Francis, profesor de investigación en el Instituto de Ciencias Marinas y Costeras la Universidad de Rutgers, dijo a ClimateProgress que no es que el Ártico se haya emborrachado y tomado otro camino. Se trata, en cambio, de corriente de chorro (jet air).

“Lo borracho de esto es que la corriente de chorro adopta esta forma oscilante, como un borracho tambaleante”, explicó Francis, quien estudia la vinculación del Ártico con los patrones climáticos globales. “En otros lugares, se puede ver también “borrachos” a los trópicos”.

El calentamiento del Ártico, dijo, está provocando cambios menos drásticos en las temperaturas entre el norte y el sur, debilita los vientos Oeste-Este y, en última instancia, ondula la corriente en chorro.

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Esta última “oscilación” de la corriente tomó el frío y lo llevó hasta las zonas más templadas de Estados Unidos, hasta dejar Alaska y el Ártico relativamente cálidos, explicó Francis. Lo mismo ha estado ocurriendo en otros países también.

Así, las tormentas de invierno han estado golpeando el Reino Unido, mientras los países escandinavos está teniendo un invierno muy cálido.

“Este tipo de patrón será cada vez más probable, y lo ha estado siendo. Los extremos de ambas puntas son un síntoma. Salvajes temperaturas inusuales de ambos lados, de las cálidas y de las frías”.

La investigación de Francis, sin embargo, todavía se discute. El doctor Kevin E. Trenberth, un científico climático de alto nivel distinguido en el Centro Nacional de Investigación Atmosférica, dijo a ClimateProgress que era escéptico sobre la evaluación de Francis.

“El trabajo de Jennifer muestra una correlación, pero la correlación no es causalidad”, advirtió. “De hecho, es mucho más probable que funcione al revés”. En lugar de la teoría de que un cálido Ártico mueva la corriente en chorro, Trenberth dijo que podría ser que la corriente de chorro se moviera y promoviera un Ártico más cálido. Y la teoría de Francisco podría funcionar si el Ártico estuviera, de hecho, cálido y sin hielo (en este momento, en invierno, el Ártico es más fresco y más gélido).

“No estoy diciendo que no hay influencia del cambio climático, pero en pleno invierno la energía de estas tormentas grandes es enorme y la influencia del cambio climático es imposible de determinar estadísticamente”, sostuvo. “Así es que tenemos que recurrir a la comprensión de los procesos y mecanismos.”

(…) “La respuesta a la pregunta que tantas veces se hace de si un evento es causado por el cambio climático es: hacen la pregunta equivocada. Todos los fenómenos meteorológicos se ven afectados por el cambio climático, debido a que el entorno en el que ocurren es más cálido y más húmedo de lo que solía ser”.

Texto original aquí

LA OSCILACIÓN DEL ÁRTICO Y EL INVIERNO 2013-2014

La Oscilación Ártica (OA) es un patrón del clima que influye en el tiempo del invierno en el Hemisferio Norte.

Se define por la diferencia de presión entre el aire en las latitudes medias (alrededor 45 grados norte, sobre la latitud de Montreal, de Canadá o de Burdeos, Francia) y el aire sobre el Ártico.

Una masa de aire de bajas presiones domina el Ártico, mientras que los sistemas de alta presión se asientan sobre las latitudes medias. La fuerza de los sistemas de alta y de baja presión oscila.

Cuando los sistemas son más débiles que lo normal, la diferencia de presión entre el Ártico y las latitudes medias disminuye, permitiendo que el aire ártico frío resbale o se deslice al sur mientras que por el contrario se desplace aire más cálido al norte.

Una Oscilación Ártica más débil que lo normal se dice ser negativa. Cuando los sistemas de altas y bajas presiones son fuertes, la Oscilación Ártica es positiva.


Efectos de la OA en el tiempo en el Hemisferio Norte
a) Izquierda: efectos de una fase positiva de la OA. Derecha: efectos de una OA negativa. Crédito: J. Wallace, University of Washington.

 


Efectos de la OA en el chorro de niveles altos del Hemisferio Norte. Fuente: Wunderground.com

Cuando la OA se encuentra en su fase positiva, figura de la derecha, los vientos de la corriente en chorro, digamos a 300-200 hPa, son fuertes y la corriente en chorro tiende a soplar sobre todo de oeste a este, con las ondas de baja amplitud (vaguadas y dorsales)

Puesto que la corriente en chorro marca el límite entre el aire frío del Ártico al norte y el aire cálido subtropical hacia el sur, el aire frío se queda retenido en el Ártico.

Cuando la OA se encuentra en su fase negativa, figura de la izquierda, los vientos de la corriente en chorro se frenan, permitiendo que el chorro asuma un patrón más ondulado con depresiones/vaguadas  y crestas/dorsales de gran amplitud. Vaguadas de gran amplitud normalmente afectan al este de los EE.UU.  y a Europa occidental durante los episodios negativos OA, permitiendo que el aire frío se derrame hacia el sur, en dichas regiones, y crear un tiempo inusualmente frío.

(…) Las consecuencias más significativas son:

1.- Menos contraste entre el Ártico y zonas tropicales. Ralentización de la corriente en chorro.

2.- Creación de estructuras más onduladas en la corriente en chorro

3.- Mayor amplitud en las vaguadas y dorsales del jet (OA negativa). Mayor número de episodios con entradas frías invernales en el este de los EEUU y Europa occidental.

Texto original completo de RAM aquí

EL VÓRTICE POLAR, EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA CASA BLANCA

El asesor de Ciencia y Tecnología del presidente Barack Obama, John Holdren, relacionó directamente la ola de frío polar con el cambio climático, en un video difundido por la Casa Blanca que invita a desoír a quienes recurren al fenómeno para “desmentir” el calentamiento global.

Según Holdren, es indiscutible científicamente que la media anual de temperaturas y precipitaciones está cambiando en todo el planeta y, del mismo modo, se multiplican los fenómenos meteorológicos extremos.

Fenómenos como el de la ola polar de enero de 2014, reflejan “una tendencia que se va a repetir cada vez con más frecuencia mientras continúe el cambio climático”, sostuvo Holdren, y explicó didácticamente cómo el vórtice polar es una corriente de aire frío que varía según se alteran las temperaturas en el Ártico y en latitudes medias del Hemisferio Norte.

Entonces, mostró cómo el Ártico se está calentando “dos veces más que en las latitudes medias” (territorio de Estados Unidos) y debilita la intensidad de la corriente en chorro polar que se mueve por los más alto de la amtósfera (jet air). Eso provoca ondas de aire frío más pronunciadas que se adentran hacia el sur más que de costumbre, como un flan helado rígido que se afloja y pierde las formas de su contorno cuando esas diferencias de temperatura entre el polo y las latitudes medias se agrandan.

“Aunque existen muchos factores que explican este fenómeno y el debate científico en este campo continuará, creo que en los próximos años podemos esperar que como consecuencia del cambio climático, se producirán más episodios de frío extremo en las latitudes medias”, sentenció Holdren.

Fuente: agencias.

POR QUÉ LOS NEGADORES DEL CAMBIO CLIMÁTICO ESTÁN EQUIVOCADOS

EXTREMOS FRÍO EEUU ENERO 2014 FARO Y PUENTE CONGELADOS

A continuación, algunas noticias para las personas que están en ambos lados sobre la discusión sobre la ola polar y el cambio climático (foto: un faro y su puente congelados en el norte de EEUU).

Los inviernos serán aún más fríos, con frecuencia insoportablemente fríos, en especial si vive en un lugar llamado Crane Lake, en Minnesota, donde esta semana se registraron 38 grados bajo cero. Pero no importa cuánto baje la temperatura en su región, eso no significa que el calentamiento global no esté sucediendo.

Entonces,  mientras los estadounidenses debaten sobre si el calentamiento global aún puede castigar en invierno y tratan de averiguar que es un “vórtice polar”- con todos,  nos gustaría añadir una dosis de ciencia a la conversación.

Echemos un vistazo a las afirmaciones de los escépticos del cambio climático ante esta ola polar:

1.- El vórtice polar es un concepto “creado para hacerte pensar que el inviernos es causado por el calentamiento global”.

En su programa de radio y en sitio web, el escéptico del cambio climático Rush Limbaugh consideró un “fraude” a las afirmaciones de que el calentamiento global estaba causando la ola de frío y sostuvo que los medios de comunicación inventaron el término “vórtice polar” para explicarlo.

Sin embargo, el término “vórtice polar” no es nuevo. Es usado por los meteorólogos para describir un parámetro de vientos que se arremolinan en torno del Polo Norte.  En el blog Weather Underground, Jeff Masters lo describe así:

“En el invierno, las 24 horas de oscuridad sobre la nieve y las regiones polares cubiertas de nieve permiten que se forma una enorme cúpula de aire frío. Este aire frío aumenta la diferencia de la temperatura entre el polo y el Ecuador y orienta los vientos de la corriente en chorro (jet air) de la estratósfera en el sentido contrario a las agujas del reloj. Estos vientos aíslan habitualmente las regiones polares de intrusiones de aire más caliente creando el vórtice polar  de remolinos de aire frío sobre el Ártico”.

Para tener una perspectiva histórica, aquí hay un artículo de agosto de 1950 de la publicación científica Tellus, que describe un experimento de laboratorio que replica los efectos del vórtice polar.

2.- Inviernos tan fríos como éste prueban que el calentamiento global no es real.

El lunes, el senador norteamericano James Inhofe hizo afirmaciones en ese sentido, parte de otras más recientes y del más alto perfil sobre el calentamiento global y el cambio climático que coparon los principales medios de comunicación en los últimos años.

En el video, Inhofe cita varios ejemplos de las gélidas ventiscas de frío y el invierno de los últimos años, incluyendo una que impidió una reunión sobre el calentamiento global que iba conducir la líder demócrata Nancy Pelosi en marzo de 2009.

Pero no hay argumentos científicos para el largo plazo que indiquen que el calentamiento global significa que no experimentaremos el invierno, inclusive fríos inviernos como el de este año. Los cambios del clima que indican los científicos que están preocupados por el calentamiento global son justamente a largo plazo. Eventos individuales no significan que no está teniendo lugar el cambio climático.

(Estados Unidos ocupa menos del 2% de la superficie de la Tierra, así es que aunque se registren nevadas intensas por el aire frío del Artico hay muchas otras partes del mundo que están padeciendo olas de calor, como Australia).

3.- El buque científico ruso atrapado en la Antártida prueba que el hielo polar no se está derritiendo.

Desde Navidad, escuchamos reportes diarios sobre el buque atascado con investigadores y turistas a bordo. Tras varios intentos fallidos, los pasajeros fueron finalmente rescatados, pero un par de rompehielos, a su vez, quedaron atrapados en la Bahía de Commonwealth, en los márgenes de la Antártida.

El episodio alimentó los talk show de los escépticos del cambio climático. Rush Limbaugh dijo en su programada de radio:

“Bueno, es obvio que no hay derretimiento de hielo en el Polo Norte. Si nos van a decir que el vórtice polar es responsable de este frío, eso significa que el récord de frío también está registrándose en el Polo Norte, lo que significa que no hay derretimiento de hielo”.

“La expedición investigadora del calentamiento global fue hacia el Polo Sur, a la Antártida, a probar que el hielo se está derritiendo y resulta que quedaron atrapados y luego los rescatistas quedaron atrapados y luego la gente que fue a rescatar a los rescatistas quedó atrapada… pero no importa”.

“Ellos estaban simplemente explorando la Antártida, dijeron en las noticias. No, lo que ellos estaban haciendo allí era probar que el hielo se estaba derritiendo y quedaron atrapados en él porque no esperaban encontrar nada. Así que no importa la forma en la que van, están perdiendo”.

Cuando se trata de hielo marino antártico, Limbaugh no está equivocado. En septiembre, la cantidad de hielo marino que rodea la Antártida alcanzó el grado más grande registrado desde que comenzaron las mediciones, a finales de 1970.

Es una situación que ha desconcertó a los científicos del clima, porque se produjo incluso cuando el aire del mundo y de los océanos se han calentado significativamente durante el mismo período de tiempo.

Pero Limbaugh habla sobre el Polo Norte y el Ártico. Allí, la tendencia desde 1970 ha sido de forma inequívoca a la baja, como se ve aquí:

EXTREMOS FRÍO EEUU ENERO 2014 CUADRO TENDENCIA

Aunque la extensión del hielo marino del Ártico repuntó desde 2012, cuando se redujo a un mínimo récord para el verano, la tendencia a largo plazo de la disminución del hielo marino en el verano continúa.

Este año todavía era la extensión del hielo marino era la sexta extensión más pequeña de los registros. El hielo marino del Ártico continúa derritiéndose rápidamente.

4.- El planeta no se calentó en los últimos 15 años, así que el calentamiento global no es real.

Técnicamente, eso no es cierto. A pesar de que las temperaturas de la superficie no subieron tanto como estimaban los modelos de predicción del clima, sigue subiendo lentamente cada década.

En el primer reporte de 1990, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) proyectó que la temperatura del planeta subiría entre 0,15 y 0,3 grados centígrados cada década, si las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera continuaban a su ritmo actual.

Esa proyección fue válida por años hasta 1998, uno de los años más calurosos del planeta. Desde entonces, a pesar de los incrementos de las emisiones, las temperaturas globales aumentaron alrededor de 0,05 grados por década.

Por qué está pasando esto es algo que los científicos del clima aún están tratando de averiguar. Muchos apuntan a los océanos, que están absorbiendo la mayoría del aumento de las emisiones de dióxido de carbono, mientras otros señalan que nuestros registros de observaciones de temperatura históricos más citados dejan fuera gran parte del planeta, incluyendo los polos.

Aún así, es innegable que una tendencia de calentamiento a largo plazo se mantiene en su lugar, como muestra este mapa tendencia de la temperatura desde 1960 hasta 2013:

EXTREMOS FRÍO EEUU ENERO 2014 MAPA

Como muestra el mapa, el calentamiento no se produce a la misma velocidad en todo el mundo. Algunos lugares, como los trópicos, se calentaron a un ritmo mucho más lento que las latitudes más altas, donde el calentamiento fue más pronunciado.

Y el mundo no dejó de experimentar un calentamiento dramático: la última década fue “sin precedentes” en los extremos climáticos, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), mientras que 2013 trajo el noviembre más caluroso, el mundo en más de 130 años de mantenimiento de registros, y el 2012 fue el año más caluroso registrado en Estados Unidos.

Si el calentamiento global está de hecho en modo “pausa”, sólo podemos esperar que no se reanude.

Traducción y edición: Jimena González.

Texto original aquí

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