Cambio Climático

Por qué cuanto más calentamiento, más nieve en la Antártida

 

El mundo se ha estado calentando durante al menos dos siglos y, paradójicamente, está convirtiendo a la Antártida en una auténtica bola de nieve.

Estudios científicos difundidos en abril de 2018 confirmaron que la cantidad de nieve en el Continente Blanco ha crecido con el tiempo.

Los hallazgos fueron presentados en la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencias en Viena, Austria, donde los investigadores revelaron que el promedio anual de nieve caída sobre la Antártida subió un 10% desde principios del Siglo XIX.

Eso es mucha nieve. Alrededor de 272 gigatoneladas métricas más de nieve cayeron cada año entre 2001 y 2010 sobre la Antártida que entre 1801 y 1810, según los investigadores, suficiente para rellenar el Mar Muerto dos veces.

Puede sonar extraño escuchar noticias de más nieve en un momento en que los científicos continúan descubriendo más pruebas de que los casquetes polares se están derritiendo, elevando los niveles del mar en todo el mundo.

Pero tiene sentido, y no es una buena señal para la Tierra. Las temperaturas más cálidas significan más humedad en el aire, lo que crea mejores condiciones para la nieve sobre la Antártida. Entonces, esto es una evidencia de los mismos problemas climáticos que causan sequías, tormentas e inundaciones.

Los hallazgos pueden ayudar a responder una pregunta que los científicos han tenido sobre el impacto de las nevadas en el cambio climático rápido. En pocas palabras, ¿habrá más nevadas en la Antártida que desacelerarían el aumento del nivel del mar atrapando el agua en forma de nieve?

La respuesta: probablemente no. Un estudio de 2012 publicado en la revista Nature sugirió que hay más nieve correlacionada con un aumento en la velocidad a la que el hielo se rompe y flota.

El descubrimiento se produjo gracias a la investigación en 79 núcleos de hielo perforados en todo el continente. Esas muestras en forma de cilindro permiten a los científicos examinar las capas de nieve y hielo que se desarrollaron con el tiempo, que ofrecen una perspectiva histórica de las estaciones antárticas.

Los núcleos de hielo no solo le dicen a los científicos cuándo ocurrió la nevada en la historia, sino también la cantidad de precipitación y durante qué temporada. Eso se debe en parte a la presencia en los núcleos de hielo del peróxido de hidrógeno, que se produce en la naturaleza cuando la luz del sol llega al vapor de agua.

La cantidad de ese químico en las capas de nieve le dice a los científicos si la nieve cayó en los meses de verano con largas horas de luz solar o en los meses oscuros de invierno. Estos datos deberían ayudar a los científicos internacionales a mejorar la precisión de las simulaciones por computadora que predicen el futuro aumento del nivel del mar.

Texto original de Quartz aquí.

 

Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Twitter widget by Rimon Habib - BuddyPress Expert Developer