Extremos

“Sandy”: así se formó la supertormenta

Un extraordinario documental explicativo de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA) norteamericana sobre qué condiciones extremas y extraordinarias hicieron del huracán “Sandy”, hace un año, una fuerza incontenible de destrucción en la Costa Este del país.

GUIÓN DEL VIDEO

Durante siete días, en el otoño boreal de 2012, el huracán “Sandy” golpeó el Caribe y la Costa Este de Estados Unidos castigándolos con lluvias, viento y olas gigantes.

A medida que la tormenta se acercó a tierra, el Centro Nacional de Huracanes lo renombró “post-ciclón tropical”. Sin embargo, para aquellos cuyas vidas fueron devastadas, siempre será recordado como, simplemente, el Huracán “Sandy”.

¿Qué ocurrió en la atmósfera para que se terminara formando esta monstruosa tormenta?

Condiciones climáticas de verano e invierno chocaron con fuerza extrema. La principal diferencia entre un ciclón tropical, también llamado huracán, y un ciclón de invierno es la fuente de energía.

Los ciclones tropicales extraen calor del océano y crecen por la liberación de calor en la atmósfera cerca del centro de la tormenta. Las tormentas de invierno, en cambio, obtienen la mayor parte de su energía de contrastes de temperatura en la atmósfera, y esta energía por lo general se distribuye en áreas más extensas.

“Sandy” comenzó como un huracán clásico, obteniendo energía de las aguas cálidas del Caribe y moviéndose hacia el norte a lo largo de la Corriente del Golfo. Pero después  dio un giro brusco a la izquierda en las costas de New Jersey y Nueva York y chocó con un sistema del tipo de las tormentas de invierno.

Según la fuente de energía del “Sandy” pasó de ser el agua caliente del océano a ser la atmósfera, el huracán se transformó en un ciclón de invierno y aumentó mucho de tamaño.

Fuertes vientos se extendieron por 1.600 kilómetros de diámetro llevando marejadas sin precedentes a las zonas costeras y condiciones de tormenta de nieve a las montañas próximas.

Los túneles se convirtieron en ríos y las playas de estacionamiento en estanques. Los residentes, al regresar, encontraron sus pertenencias flotando en las piscinas de agua en que se habían convertido sus casas y patios. Los automóviles fueron arrastrados como juguetes y montañas de arena se amontonaron en las calles. Los apagones se prolongaron durante días, semanas, y en algunos lugares, durante meses. Un barrio, incluso, quedó reducido a cenizas.

Los cálculos iniciales de los daños los estimaron en 50 mil millones de dólares. En las ciudades y pueblos a reconstruir ese número sigue aumentando.

“Sandy” es un recordatorio doloroso de que el final del verano no es el final de la temporada de huracanes. La temporada de huracanes se extiende desde el 1 de junio 1 al 30 de noviembre, con el pico de la temporada desde mediados de agosto hasta finales de octubre.

Las autoridades recomiendan a los ciudadanos alistar un plan de emergencia y de primeros auxilios, y estar preparados para el clima extremo sin importar cuándo castigue.

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

Comments

Comments are closed.

Twitter widget by Rimon Habib - BuddyPress Expert Developer