Historias

Un 2014 peor de lo que imaginaba Asimov

HISTORIAS ASIMOV 2014

En 1964, el genial Isaac Asimov imaginó cómo sería el mundo 50 años más tarde. Acertó y erró. En lo que no se equivocó fue en que el planeta estaría en riesgo, y amenazado por los propios humanos. Y mucho más en riesgo de lo que él mismo pudo calcular.

En agosto de 1964 , hace apenas más de 50 años, Isaac Asimov (1920-1992) escribió unj artículo en el New York Times, vinculado con la Feria Mundial de ese verano. En el ensayo, Asimov se imaginaba lo que sería la misma Feria Mundial pero de 2014. Su futuro era nuestro presente (en la imagen, la reproducción del artículo original en papel, con un dibujo de una familia conducida por un auto eléctrico inteligente).

Sus nociones eran extrañas y maravillosas en la forma en que soñaba el futuro considerando el punto de vista del estadounidense de mediados del siglo pasado. Habría paredes electroluminiscentes de casas sin ventanas, coches levitando para transportarnos, televisores-cubo 3D que permitirían a los espectadores ver espectáculos de danza desde todos los ángulos posibles y “barras de algas ” con sabor a pavo y carne (aunque, aclaraba, “habrá una considerable resistencia psicológica a semejantes innovaciones”) .

Asimov acertó unas cosas y erró otras, como suele pasar con quienes se entregan al deporte de hacer predicciones. Sacar cuentas importa poco ahora. Lo que interesa es la comprensión que tenía Asimov sobre las complejas relaciones entre los humanos, el desarrollo tecnológico y el planeta. Y las consecuencias de esas ideas para nosotros hoy en día , sabiendo lo que sabemos ahora.

HISTORIAS ASIMOV 2014 3 ROSTRO

Asimov comienza sugiriendo que en las próximas décadas la brecha entre el hombre y la “naturaleza” se expandiría impulsado por el desarrollo tecnológico. “Una idea que se me ocurre -escribió- es que los hombres seguirán apartándose de la naturaleza para crear un ambiente que se le ajuste mejor”.

Es en este contexto es que Asimov ve un futuro brillante: las casas suburbanas subterráneas, “libres de las vicisitudes del clima, con aire limpio y luz controlada, deberían ser bastante comunes”.  Las ventanas, anota, “sólo harán falta para dar un toque arcaico”, con una “escenografía artificial” programada y renovable.

Vamos a construir nuestro propio mundo, con mejoras respecto al natural en el que nos encontramos durante tanto tiempo. La separación de la naturaleza, indica Asimov, mantendrá a los humanos seguros, a salvo de las irregularidades del mundo natural, y de las bombas humanas, una preocupación que apenas insinúa pero que se siente profundamente en esa época (Guerra Fría, ndr).

Pero Asimov sabía también que los seres humanos no pueden sobrevivir sólo con tecnología. Ocho años antes de que la afamada imagen de mármol azulado de la Tierra obtenida por los astronautas transformara el modo en que los humanos pensaban el planeta, Asimov postuló que los seres humanos necesitan una Tierra sana y le preocupaba que una población humana en crecimiento explosivo (6.500 millones de habitantes, calculó con precisión ya entonces) agotara los recursos y creara grandes inequidades.

Aunque la tecnología se mantendrá todavía adecuada a la población en 2014 , será sólo a través de un esfuerzo supremo y con éxito parcial. No toda la población del mundo va a disfrutar a pleno el mundo de los gadgets del futuro. Una porción más grande que la de hoy se verá privada de él y, aunque estén materialmente mejor de lo que están hoy (1964, ndr), estarán más atrasados en comparación con las franjas avanzadas del mundo: en términos relativos, se habrán retrasado”.

Forest Fires Cause Smog in Dumai City

Esto lo afligía, aunque los verdaderos problemas surgirían todavía más adelante en el futuro, a medida que un crecimiento demográfico “sin revisión” llevara a una expansión urbana en todo el planeta hasta crear un “mundo tipo Manhattan” hacia 2450 .

Y aún así, Asimov exclamó: “¡La sociedad se derrumbará mucho antes de eso!”. Los seres humanos tendrían que dejar de reproducirse tan rápidamente para evitar esta catástrofe, en la que creía firmemente, y predijo que para 2014, este año que hoy empezamos, habríamos decidido ya que la tasa de natalidad sería una prioridad política .

Con acierto, Asimov vislumbró el papel central de la salud ambiental del planeta para una sociedad. No importa cuán tecnológicamente desarrollada se vuelva la Humanidad, no se puede escapar de nuestra dependencia fundamental de la Tierra (por lo menos no hasta que realmente dejáramos la Tierra) .

Pero en 1964 los fantasmas ambientales que nos acechan hoy -el cambio climático y la inminente extinción en masa de la vida en la Tierra- recién empiezan a hacerse notar. Asimov no hubiera podido imaginar los detalles de esta mezcla especial de destrucción planetaria que ahora se están gestando. Era demasiado optimista acerca de nuestra propensión a tomar medidas para proteger un planeta peligro.

2013 no fue el año más cálido que se haya registrado en la Historia reciente, pero se le acercará. Noviembre de 2013 sí fue el más cálido desde 1880. Los 10 años más calientes registrados han ocurrido desde 1998.

Un video de la NASA (ver aquí debajo) muestra el cambio dramático en los últimos años. Observen lo que sucede en las décadas posteriores a que Asimov escribió su ensayo (el amarillo y el rojo representan temperaturas más cálidas que la media de 1951 a 1980).

¿De qué color estará ese mapa en 2014? ¿Y qué hay de los próximos 10, 20 o 50 años? Las predicciones son un deporte complicado, a menudo trivial, pero la dirección general que toma el planeta es muy clara.

Como escribió Wen Stephenson en un ensayo el año pasado: “Es muy posible que nos quedemos sin un clima vivible, uno que permita sobrevivir a las sociedades estables y seguras durante la vida de los niños de hoy”. Ninguna predicción debería asustarnos más que esa.

Por Rebecca J. Rosen.

Texto original aquí

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