Ciencia

Un grano de arroz para salvar al mundo

ARROZ AGUA HUMEDAD CC

Cambiar la forma en que se cultiva el arroz, llevando su siembra de zonas inundadas a suelos más secos, está aumentando dramáticamente los rendimientos y ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los resultados de los ensayos realizados en 11 países muestran que los rendimientos aumentaron en un promedio del 60 por ciento, aunque varió considerablemente según los casos, con aumentos que fueron del 11 al 220 por ciento.

Un artículo publicado en The Geographical Journal, la publicación científica de la Royal Geographical Society de Londres, dice que el Sistema de Intensificación de Arroz, o SRI, está teniendo tanto éxito que ya 50 países lo están adoptando.

El método fue desarrollado en Madagascar hace más de dos décadas, pero ahora se puede aplicar en todos los países productores de arroz. Cuatro estudios en la India, Indonesia, Kenya y Malí muestran que los costos de producción se redujeron entre 20 y 32 por ciento, y las ganancias por hectárea aumentaron entre 52 y 183 por ciento.

En China, que ha adoptado SRI a gran escala, los rendimientos aumentaron. Más importante aún, en un país con escasez de agua, se usó 22,6 por ciento menos del riego que se necesitaba antes.

SRI consiste en el cultivo de arroz en el suelo aireado en lugar de arrozales inundados. Se siembran plantines individualmente, espaciados amplia y regularmente, y los suelos se mantienen húmedos pero no mojados. Los nutrientes se colocan en el suelo junto a la planta en vez de extenderse al azar.

El método reduce los costos de preparación del uso de la tierra, de semillas, de fertilizantes y de agua, y recorta las emisiones de metano, a la vez que mejora los rendimientos de los cultivos. El arroz cultivado con este nuevo método tiene grandes raíces, y la planta más grande produce más granos y más pesados.

Los beneficios medioambientales, además de reducir las emisiones de metano de los arrozales inundados, incluyen una menor necesidad de potencia del tractor y de la mano de obra requerida antes de la siembra del cultivo.

Granjeros más saludables

Se necesitan menos semillas para un menor número de plantas pero más fuertes. Lograr esto con menos fertilizante significa ahorro de gases de efecto invernadero en la producción, y menos riego para ahorrar también combustible que usan las bombas de agua.

En las zonas donde el arsénico en el agua es un problema -como Bangladesh- este nuevo método reduce la contaminación por arsénico en los cultivos y el suelo. También hay beneficios para la salud de los agricultores y jornaleros que trabajan en campos secos en vez de inundados. El SRI también reduce la población de mosquitos y, por lo tanto, la malaria.

Hasta aquí, ha demostrado ser un éxito en los 50 países que lo han adoptado en Asia, África y América Central. A pesar de ello, un obstáculo para la explotación de este enorme potencial impulso a los rendimientos es transmitir el mensaje a los agricultores, dicen los investigadores, Amir Kassam, coordinador del grupo de manejo de tierras en la Asociación de Agricultura Tropical del Reino Unido, y Hugh Brammer, ex asesor de las Naciones Unidas para el desarrollo agrícola en Bangladesh.

Educar a los agricultores pobres que más se beneficiarán es una tarea difícil debido a que en muchos países africanos y asiáticos tienen poco o ningún respaldo institucional, o porque a veces el poder de los gobiernos han colapsado por completo.

Los investigadores sugieren que los dispositivos modernos de comunicación -teléfonos móviles’, ordenadores y televisores – podría ser utilizado para educar a los agricultores. Las organizaciones no gubernamentales “con sus contactos más estrechos con la población rural que en la mayoría de los funcionarios del gobierno” podría desempeñar un papel importante tanto en la prueba de las ideas y obtener retroalimentación, afirman.

SRI y otro método ya establecido de cultivo, denominado en Estados Unidos agricultura (no till agricultura) sin labranza, donde la tierra no se ara pero las semillas se introducen directamente en la capa superficial del suelo, son la mejor esperanza de aumentar la producción alimentaria.

La siembra directa o agricultura de conservación (AC), como se le llama en otras partes, funciona bien en suelos pobres, donde la erosión es un problema y el mantillo se aplica para mantener la humedad y la nutrición en el suelo.

El documento concluye: “En las próximas décadas, CA y SRI parecen ofrecer la mejor esperanza de la producción de alimentos para aumentalos rápidamente, a bajo costo y sin consecuencias ambientales negativas en los países en desarrollo, donde las poblaciones humanas están aumentando más rápidamente”.

Texto original aquí: http://onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1111/%28ISSN%291475-4959

 

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